Un IMSI catcher es un dispositivo técnico diseñado para interactuar con teléfonos móviles simulando una estación base de telefonía. Su función principal consiste en identificar terminales móviles presentes en un área determinada mediante la captación de identificadores asociados a la red celular. Esta tecnología se utiliza en distintos contextos y su existencia resulta relevante dentro del ámbito de las contramedidas electrónicas.

Aunque el término suele asociarse a vigilancia, el IMSI catcher es una herramienta técnica cuyo uso depende del marco legal, del contexto operativo y de quién la emplea. Comprender su funcionamiento permite entender por qué forma parte del análisis de riesgos en entornos sensibles.

Qué es exactamente un IMSI catcher

El IMSI catcher recibe su nombre del identificador IMSI (International Mobile Subscriber Identity), un número único asociado a cada tarjeta SIM. Cuando un teléfono móvil busca cobertura, transmite información básica para registrarse en la red. El IMSI catcher aprovecha este comportamiento y se presenta como una estación base legítima, haciendo que los terminales cercanos se conecten a él. En la práctica, actúa como una falsa estación base de telefonía móvil.

Una vez establecida esa conexión, el dispositivo puede identificar qué teléfonos se encuentran en la zona, estimar su proximidad y, en determinadas configuraciones, obtener información técnica adicional sobre la conexión. El IMSI catcher no necesita acceder al contenido del terminal para cumplir su función principal, que es la identificación y localización técnica.

Para qué se utiliza una estación falsa de telefonía en la práctica

Una estación falsa de telefonía es una tecnología que se utiliza de forma real y operativa, pero su uso se encuentra claramente delimitado por el marco legal. Su función principal no es genérica ni abierta, sino que responde a finalidades muy concretas dentro de actuaciones autorizadas.

Uso del IMSI catcher por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado

La utilización principal del IMSI catcher corresponde a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE). En este ámbito, el dispositivo se emplea para identificar terminales móviles, conocer su IMSI y vincular ese identificador con una persona concreta.

El IMSI actúa como el identificador único de una tarjeta SIM. Una vez obtenido, las FCSE solicitan a la operadora de telefonía la titularidad asociada a ese IMSI, lo que permite determinar qué persona utiliza ese terminal. De este modo, se puede establecer una relación técnica entre un dispositivo móvil y su usuario.

En determinadas configuraciones y siempre bajo autorización legal, algunos IMSI catcher también permiten la interceptación de comunicaciones o la degradación controlada de la red. Estas capacidades explican por qué su uso se encuentra estrictamente regulado y limitado a organismos con habilitación legal expresa.

Aplicación del IMSI catcher en emergencias y búsqueda de personas

En el ámbito de las emergencias, el IMSI catcher cumple una función técnica similar, pero con una finalidad completamente distinta. En estos casos, el objetivo no es la investigación, sino la localización de personas desaparecidas cuando otros medios no han permitido obtener resultados.

Un ejemplo reciente lo constituye el uso del sistema Lifeseeker, integrado en un dron, para localizar a una mujer desaparecida en Lalín (Pontevedra). Durante esta intervención, el dispositivo actuó como una pseudoantena de telefonía móvil, haciendo que el terminal de la persona buscada se registrara en la señal emitida por el dron.

De este modo, el sistema convierte el teléfono móvil en una baliza de emergencia, lo que permite guiar con rapidez a los equipos de rescate hacia la localización del terminal y, con ello, hacia la persona desaparecida, incluso cuando esta no puede comunicarse o desconoce su ubicación exacta.

Dron DJI M300 M350 equipado con IMSI catcher para la identificación y localización de teléfonos móviles mediante tecnología celular.

Relación entre una Antena celular falsa y las contramedidas electrónicas

Desde un punto de vista técnico, una antena celular falsa resulta una herramienta útil para comprender el funcionamiento de las redes móviles. Para un técnico TSCM, conocer esta tecnología ayuda a interpretar anomalías de cobertura y comportamientos atípicos de los terminales durante un barrido electrónico avanzado.

El IMSI catcher permite identificar la presencia y localización aproximada de teléfonos móviles en una zona concreta. Esta capacidad explica su eficacia técnica y su uso en operaciones reales de localización en contextos muy específicos.

Sin embargo, la utilidad técnica no implica que su uso sea legal dentro de las contramedidas electrónicas profesionales.

Limitaciones legales del uso de IMSI catcher en contramedidas electrónicas

En el ámbito europeo, el uso de un IMSI catcher por técnicos TSCM plantea importantes problemas legales. Este tipo de dispositivo no actúa únicamente sobre un terminal concreto. El sistema capta información técnica de todos los teléfonos móviles dentro de su área de cobertura.

Este funcionamiento supone una vulneración del Reglamento General de Protección de Datos, en particular de los artículos 5 y 6 del RGPD. El dispositivo implica el tratamiento de datos personales de terceros sin base legal ni consentimiento, incumpliendo los principios de licitud, minimización y limitación de la finalidad. Además, el técnico no puede limitar la captación exclusivamente a un terminal objetivo, lo que contraviene el principio de protección de datos desde el diseño recogido en el artículo 25 del RGPD.

Además, existen configuraciones de IMSI catcher que permiten interceptar comunicaciones o forzar degradaciones de red. En estos casos, su utilización puede constituir un delito de descubrimiento y revelación de secretos. Esta conducta se encuentra tipificada en el artículo 197 del Código Penal español, que sanciona el descubrimiento y la revelación de secretos con penas de prisión de uno a cuatro años, entre otras posibles responsabilidades legales.

Uso legítimo del emulador de estación base y exclusión como herramienta TSCM

Por estos motivos, el emulador de estación base no debe considerarse una herramienta válida dentro de las contramedidas electrónicas profesionales en entornos civiles. Su utilización queda reservada a Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a servicios de emergencia.

En estos contextos, el IMSI catcher se emplea para fines concretos y justificados. Entre ellos se encuentran la localización de personas desaparecidas o la gestión de situaciones de emergencia. Estas actuaciones cuentan con cobertura legal y control específico.

En el ámbito TSCM, el IMSI catcher tiene un valor principalmente teórico. El técnico debe conocer su funcionamiento para identificar indicios compatibles con su posible uso. No debe emplearse como herramienta TSCM activa durante un barrido electrónico.

Conclusión

El IMSI catcher o la estación falsa de telefonía es una tecnología real y técnicamente eficaz, cuyo uso se encuentra implantado en contextos operativos legítimos. Desde un punto de vista técnico, resulta comprensible su interés para la identificación y localización de terminales móviles dentro de un entorno determinado.

No obstante, su utilización por técnicos TSCM en Europa no resulta compatible con la normativa de protección de datos ni con el marco penal vigente. La captación indiscriminada de información de terceros y la posible afectación al secreto de las comunicaciones impiden su empleo en el ámbito civil y privado.

Además, el uso de un IMSI catcher en una actuación pericial o en la elaboración de un informe técnico podría comprometer gravemente su validez. La obtención de datos mediante una herramienta carente de cobertura legal puede dar lugar a la nulidad del informe, a su exclusión como medio de prueba y a responsabilidades adicionales para el profesional que lo emite.

Por este motivo, el IMSI catcher debe entenderse como una herramienta reservada a organismos públicos autorizados y a servicios de emergencia, siempre bajo un marco legal específico. En el ámbito de las contramedidas electrónicas profesionales, su papel se limita al conocimiento técnico de su funcionamiento y a la capacidad de identificar indicios compatibles con su posible uso.

Desde la perspectiva de un abogado TSCM, no basta con conocer las herramientas disponibles. Resulta imprescindible conocer la legislación aplicable para saber cómo combinar técnica y Derecho de forma coherente, garantizando que cada actuación sea eficaz, legal y jurídicamente defendible.

Acerca de Barrido electrónico

Este blog reúne contenidos especializados sobre barrido electrónico y análisis TSCM. Su finalidad consiste en explicar cómo se detectan dispositivos ocultos y cómo evolucionan las amenazas tecnológicas que pueden afectar a la privacidad.

Aquí se publican artículos sobre técnicas de revisión, nuevos dispositivos de espionaje, localizadores avanzados y tendencias observadas en ferias profesionales como Milipol. El objetivo es ofrecer información clara y actualizada a quienes necesitan entender mejor el funcionamiento de una inspección técnica y los riesgos que pueden aparecer en vehículos, viviendas, hoteles o despachos.

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